El campamento volante de Picos de Europa comenzó
el día 2 de julio en la estación de Termibus de Bilbao, donde nos juntamos
todos los grupos.
Después de tres largas horas de viaje en
autobús, llegamos a Santo Toribio, donde nos alojamos la primera noche.
Al día siguiente comenzamos el volante
hacia Horcados Rojos. Para llegar allí cogimos un teleférico que nos subió a
unos 1.834m de altura. Después fueron nuestros pies los que nos subieron a los
2.350m, que alcanza su collado.
Para
bajar de él utilizamos un cable que nos descendió a los 2.090 m, lo cual fue
una experiencia dura pero excitante.
Al comenzar el segundo día, y con el
segundo tramo, nos encontramos con una espesa niebla en la que nos desorientamos un poco, pero con
la ayuda de Egoitz y su maravilloso mapa pronto encontramos el camino correcto.
A pesar de haber sido un camino cuesta abajo, hubo un pequeño pero duro tramo
cuesta arriba para llegar al siguiente pueblo, Sotres. Esta vez también, fue
gratificante, pues encontramos un albergue donde nos alojamos: cenamos muy bien
y pasamos una noche inolvidable.
En el tercer tramo del volante, el camino
que nos toco andar era cuesta abajo y llano, pero había llovido y ese día
dormimos en el pórtico de una iglesia del siguiente pueblo, Bejes, donde
conseguimos convencer a Herminia (la encargada de las llaves de la parroquia)
que nos dejase dormir allí.
Ahí
pasamos el día hasta las 19:00 horas, cuando cogimos el bus de vuelta a Santo
Toribio, donde se encuentra el albergue fijo, donde los próximos 4 días,
trabajaremos la interioridad y haremos diferentes actividades.
Hasta ahora a sido muy productivo y
esperamos que los siguientes días sigan por el mismo camino!
Un saludo
Kilimusi, Txipeleta eta Inurri
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